Internet está lleno de listas, los 10 mejores, los 25 mejores. De cualquier temática. Libros, cine, música, lo que queráis. Yo personalmente odio las listas de cualquier tipo. Básicamente porque son falsas. Implica por ejemplo en el tema libros, que el que hace la lista. Se ha leído todos los libros de la temática, sobre la que se puntúa. Cosa imposible.

El copia y pega en internet, es una plaga y un tema aparte. Pero por muchas listas de mejores libros escritos. En el apartado histórico. Siempre salen los mismos. Mires la lista que mires.

En el ocaso de su vida, el protagonista de este relato confiesa: «Porque yo, Sinuhé, soy un hombre y como tal he vivido en todos los que han existido antes que yo, y viviré en todos los que existan después de mí. Viviré en las risas y en las lágrimas de los hombres, en su bondad y su maldad, en su debilidad y su fuerza.»
Sinuhé, el egipcio nos introduce en el fascinante y lejano mundo del Egipto de los faraones, los reinos sirios, la Babilonia decadente, la Creta anterior a la Hélade… es decir, todo el mundo conocido catorce siglos antes de Cristo. Sobre este mapa dibuja Sinuhé la línea errante de sus viajes; y aunque la vida no sea generosa con él, en su corazón vive inextinguible la confianza en la bondad de los hombres.
Llegado a los últimos años de su vida y temeroso de caer asesinado víctima de una conspiración, el emperador Claudio (o «Clau-Clau-Claudio», o «Claudio el idiota») decide consignar por escrito su larga y azarosa vida desde los días en que gobernaba su tío abuelo Augusto, a cuya sombra su esposa Livia movía los hilos del poder. En esta novela inolvidable vemos desfilar delante de nosotros todo el esplendor y miseria de los primeros años del Imperio Romano, embarcado muy pronto en una espiral de conspiraciones, crueldad y violencia bajo los reinados del taciturno Tiberio y del extravagante Calígula. 

La novela narra la vida y la muerte del emperador Adriano y está escrita en forma de epístolas que el propio Adriano escribe a su primo y sucesor Marco Aurelio. En sus cartas el emperador hace memoria de sus triunfos, sus éxitos militares y políticos y reflexiona acerca del arte y del amor. Se engloba por tanto dentro de un subgénero dentro de la novela histórica conocido como “falsas memorias”.
Corre el año 1064. Ha pasado mucho tiempo desde su primer encuentro en el sitio de Barbastro. Pero ahora, ante las puertas de la ciudad de Sevilla, vuelven a reunirse Mohamed Ibn Amar, poeta andaluz de origen árabe, el médico judío Yunus Ibn al Ahwar y Lope, el joven escudero cristiano. Ya no son los mismos, ni tienen los mismos intereses. Y los sucesos de aquella noche infausta en el puente de Alcántara se aferrarán para siempre en la memoria de Lope.
La conquista de México constituyó sin duda una de las mayoras gestas acontecidas en la historia de la España Imperial. Hernán Cortés y su ejército de quinientos soldados consiguieron para su rey y su religión el más importante de los imperios del Nuevo Mundo: el Azteca. En esta obra, convertida ya en todo un clásico dentro de la novela histórica, Passuth combina hábilmente las crónicas contemporáneas, los datos arqueológicos y su amplio conocimiento del escenario histórico para recrear de forma magistral una de las etapas más fascinantes de la historia del Nuevo Mundo y reflexionar sobre el impacto que supuso para españoles y mexicanos el choque de dos culturas contrapuestas.
Quo Vadis? Uno de los grandes clásicos de la literatura moderna, comienza en el año 63 d.C., en tiempos del César Nerón, de la dinastía de los julio-Claudios. El joven Vinicio visita a su tío Petronio, uno de los favoritos de Nerón, para que le ayude a conseguir a Ligia, una rehén del ejército romano que vive con una familia que la considera su hija adoptiva. Sin embargo, Vinicio no sabe que la bella Ligia de la que se ha enamorado es cristiana, ni que solo podrá casarse con ella si se convierte al cristianismo.
Henryk Sienkiewicz avista mucho más allá de la compleja historia de amor entre Marco y Ligia. Con una habilidad magistral, el Nobel polaco retrata el contraste entre la aristocracia romana, con sus excesos y frivolidades, y los primeros cristianos, perseguidos y martirizados por un Nerón desenfrenado que llegó a acusarles del incendio de Roma.
La semblanza del emperador Juliano, quien representa la última tentativa de restaurar el helenismo frente a la hegemonía creciente del cristianismo, es la clave de una época el siglo IV en que un viejo mundo agoniza y otro nace, a la sombra de la Cruz.
Basándose en los testimonios de los historiadores y cronistas árabes de la época, Amin Maalouf relata la historia de las cruzadas tal y como las vieron y vivieron en «el otro campo», es decir, en el lado musulmán, punto de vista olvidado hasta la publicación de esta obra. «Las cruzadas vistas por los árabes» abarca el periodo comprendido entre la llegada de los primeros cruzados a Tierra Santa en 1096 y la toma de Acre por el sultán Jalil en 1291, dos agitados siglos que dieron forma a Occidente y al mundo árabe y que aún hoy siguen condicionando sus relaciones.
Espléndido cuadro de la Roma republicana, con las fascinantes personalidades de hombres y mujeres que pusieron los cimientos del Imperio. La historia se inicia en el año 110 a. J. C., con dos grandes ambiciosos cuyo único objetivo es llegar a ser el primer hombre de Roma: Mario y Sila.
El joven pastor Espartaco se convierte en un militar del poderoso ejército romano, pero el contacto con la locura de las batallas y la injusticia le llevan a desertar. Sin embargo, es apresado como esclavo y convertido en un célebre gladiador para acabar convirtiéndose en el líder de la rebelión de los gladiadores del año 73 a.C.
El Londres pacífico pero grotesco del rey Jorge III y el París clamoroso y ensangrentado de la Revolución Francesa son las dos ciudades sobre cuyo fondo se escribe esta inolvidable historia de intriga apasionante. Violentas escenas de masas, estallidos de hambre y venganza, espías y conspiradores, héroes fracasados y héroes a su pesar se mezclan en una trama artística y perfecta, llena de sorpresas y magistralmente elaborada por un Dickens en uno de sus mejores momentos creativos.
Jean Valjean ha cumplido una condena de casi veinte años por robar comida para su familia. Fuera de la cárcel, la sociedad le margina y no le queda más remedio que seguir robando. Un inesperado encuentro con el obispo Myriel le hará cambiar de actitud y redimirse. A pesar de ello y de adoptar una nueva identidad, la justicia, encarnada en el implacable policía Javert, le obliga a emprender una huida permanente que le llevará a esconderse en conventos y cloacas, y a pasar por los campos de batalla de Waterloo y por las barricadas del París revolucionario de 1832, siempre buscando para sí y para los demás una justicia que le es negada.

Son curiosas estas listas. Porque en casi todas, salen los mismos libros. Todos fueron escritos hace muchos años. Ojo, todos son obras maestras de la literatura. Por ese lado ni una pega. La sensación que tengo es que hace mucho, se elaboró una lista y desde entonces ha ido rodado por todos los lados dicha lista. Pero en los últimos 40 o 50 años, con la cantidad de producción literaria que se da en el tema histórico. ¿No se ha escrito ninguna obra que merezca estar en esas listas?

Soy lector de novela histórica. Lo primero que le pido, es que me entretenga. Luego que me trasporte a través de la imaginación combinada del autor y la mía como lector a la época en la que está ambientado el libro. Como neófito en la materia histórica. No pido un excesivo rigor en los datos. Me da igual por ejemplo que el caballo del cid fuera blanco o negro. No necesito leer una tesis doctoral sobre el tema.

También me cargan los supuestos puristas. El otro día leí a un crítico que decía textual. A Santiago Posteguillo le van a pagar un millón de euros, por una novela de romanos. No decía por una novela histórica, una de romanos de forma peyorativa. ¿Y qué coño es yo Claudio, por ejemplo?. Una de romanos y Quo Vadis. ¿Qué ahora se escribe igual de una manera menos adornada? Si, y que. Si estos autores han hecho que la gente se interese por la historia. Bien venidas las novelas de Romanos y de lo que sea.

Os voy a poner unos cuantos títulos de libros históricos, muy entretenidos, muy bien escritos y que podrían perfectamente estar en esa lista. Sin desmerecer nada.

Un joven aprendiz de médico con un don para sanar nunca visto recorrerá la Europa sombría y oscura del siglo XI hasta la fascinante Persia, para encontrarse con el mejor maestro imaginable: el mítico Avicena. Rob J. Cole, un joven londinense del siglo XI que pertenece a una familia de carpinteros, queda huérfano a los nueve años y con la responsabilidad de cuidar de sus cuatro hermanos menores, a quienes va encontrando hogar. Una vez solo coincide con Henry Croft, un cirujano barbero que deambula por Inglaterra montando espectáculos y dedicándose a ejercer de curandero para vender un ungüento milagroso y del que se convierte en aprendiz. Con Henry Croft comparte viaje, cartel y beneficios hasta que el maestro muere. Y es entonces cuando conoce a Benjamin Merlin, un médico judío que le alienta a superarse y hacer realidad su sueño, y que le habla del más eminente médico de la remota Persia: Ibn Sina o Avicena. Rob, llevado por su pasión por sanar y aliviar el dolor, llega a Oriente donde se hará pasar por judío y adoptará el nombre de Jesse ben Benjamin, para no destacar como europeo y poder hacer realidad su sueño: estudiar medicina en la madraza de Ispahán.
El gran maestro de la narrativa de acción y suspense nos transporta a la Edad Media, a un fascinante mundo de reyes, damas, caballeros, pugnas feudales, castillos y ciudades amuralladas. El amor y la muerte se entrecruzan vibrantemente en este magistral tapiz cuyo centro es la construcción de una catedral gótica. La historia se inicia con el ahorcamiento público de un inocente y finaliza con la humillación de un rey.
Toledo, 1579. El padre Martín Ayala recibe la inesperada encomienda de regresar a Japón -el país donde se formó como sacerdote y misionero- diez años después de ser apartado de la misión por su relación ilícita con una joven japonesa. Alguien está asesinando con ritual crueldad a los padres cristianos en dichas costas. Ayala, considerado el máximo conocedor del idioma y las costumbres niponas en el seno de la Iglesia, deberá desentrañar las razones que se ocultan tras estas muertes.
Japón, año 7 de la Era Tenshô. Kudô Kenjirô, hijo de un samurái rural, es elegido para una ingrata labor: proteger a un extranjero llegado con la intención de investigar unos crímenes inciertos. Kenjirô pronto descubrirá que fuerzas extrañas conspiran para que el visitante no lleve a buen puerto sus pesquisas. Juntos recorrerán un Japón devastado por la guerra y emponzoñado por las conspiraciones. A medida que el jesuita se reencuentra con su pasado, el curso de la investigación se desvelará fundamental no solo para la pervivencia de la cristiandad, sino para el propio futuro del país.
De humo, de piedra, de arcilla, de seda, de piel, de árboles, de plástico y de luz…
Un recorrido por la vida del libro y de quienes lo han salvaguardado durante casi treinta siglos.
«El arte del mando era tratar con la naturaleza humana, y él había dedicado su vida a aprenderlo. Colgó la espada del arzón, palmeó el cuello cálido del animal y echó un vistazo alrededor: sonidos metálicos, resollar de monturas, conversaciones en voz baja. Aquellos hombres olían a estiércol de caballo, cuero, aceite de armas, sudor y humo de leña.
»Rudos en las formas, extraordinariamente complejos en instintos e intuiciones, eran guerreros y nunca habían pretendido ser otra cosa. Resignados ante el azar, fatalistas sobre la vida y la muerte, obedecían de modo natural sin que la imaginación les jugara malas pasadas. Rostros curtidos de viento, frío y sol, arrugas en torno a los ojos incluso entre los más jóvenes, manos encallecidas de empuñar armas y pelear. Jinetes que se persignaban antes de entrar en combate y vendían su vida o muerte por ganarse el pan. Profesionales de la frontera, sabían luchar con crueldad y morir con sencillez.
»No eran malos hombres, concluyó. Ni tampoco ajenos a la compasión. Solo gente dura en un mundo duro.»
La invasión persa de Grecia en el siglo V a.C. no se inicia con los mejores augurios: en el desfiladero de las Termópilas, un puñado de espartanos tiene en jaque al emperador hasta que sus poderosas tropas consiguen acabar con ellos. Pero Xeones sobrevive, y es capturado e interrogado por el historiador imperial, a quien le cuenta su vida. En su relato se entremezclan las vívidas descripciones de la vida en Esparta y el estremecimiento de las batallas, con el trágico destino de Xeones, el misterio de sus amores, la grandeza de su entrega…
Siglo III a. C. Cartago, la ciudad más próspera del Mediterráneo occidental, combate por preservar sus derechos frente al emergente dominio de Roma. Esta lucha verá algunas de las batallas más sangrientas y salvajes de todos los tiempos, en la que morirán cientos de miles de hombres. En medio de este conflicto, surgirá una figura que se ha convertido en mito y leyenda: Aníbal Barca, uno de los más grandes generales de la Historia, cuyas tácticas todavía se estudian en las escuelas militares hoy en día. Aníbal desafiará y pondrá en jaque el poder de Roma cruzando los Pirineos y los Alpes con un ejército en el que se incluían elefantes de guerra, y derrotándola en batallas como la del río Trebia, la del lago Trasimeno y la de Cannas. El narrador de la historia es Antígono, banquero y consejero de la familia Barca, de origen griego y asentado en Cartago, que nos ofrece una visión de las guerras púnicas desde el punto de vista de los vencidos. El Aníbal de Gisbert Haefs se ha convertido, con todo merecimiento, en un clásico del género histórico.
La gesta del marrano es una novela basada en hechos históricos rigurosamente documentados, que narra la saga de la familia Maldonado da Silva y sus peripecias en el Nuevo Mundo. Francisco Maldonado da Silva, cuya heroica aventura existencial novelan estas páginas, nace en Tucumán en 1592, estudia en Córdoba, se gradúa en Lima y es el primer médico diplomado de Chile. Allí llega a ser exitoso y apreciado. Visita salones y palacios, alterna con autoridades civiles y religiosas, recibe halagos por su cultura y se casa con una hermosa mujer, ahijada del gobernador. Un hombre común no habría alterado esta situación. Pero en el espíritu de Francisco arde un tizón inextinguible, una rebelión que asciende desde los abismos. Contra la lógica de la conveniencia, opta por quitarse la máscara y defender sus convicciones de manera frontal. Hasta entonces ha sido un judío aparentemente convertido al cristianismo: lo que el populacho llama «un marrano».0
En la ciudadela de Alamut, un inexpugnable nido de águilas en las montañas del norte de Persia, Hassan Ibn Saba se dispone a derribar el imperio otomano con apenas un puñado de guerreros de la secta de los hashashins (término que dio origen a la palabra asesino). Utiliza para ello un método tan inhumano como infalible: la ilusión del paraíso. Embriagados de vino y hachís, en la creencia de que han sido premiados con una visita al jardín de Alá, los jóvenes guerreros pierden el miedo a la muerte.
Siglo V a. C. El gigantesco Imperio persa pretende destruir Atenas y conquistar Grecia. Sólo Temístocles, el visionario, será capaz de idear una defensa para plantarles cara. El enfrentamiento tendrá lugar en la batalla de Salamina, escenario de traiciones y heroísmos, en la que se dirimió el futuro de la civilización occidental.
Inglaterra, siglo XII. Desterrado por querer casarse contra los deseos de su padre, el joven y valiente Wilfred de Ivanhoe se pone al servicio de Ricardo Corazón de León y parte como cruzado junto a sus tropas para reconquistar Tierra Santa. A su regreso, decidido a recuperar su honor y a reunirse con su amada, pero prohibida Lady Rowena, rápidamente se verá en medio de una lucha por el poder entre el noble rey Ricardo y su hermano, Juan Sin Tierra, un traidor despreciable y sin escrúpulos. Solo Ivanhoe, con la ayuda de Robin de Locksley -el legendario Robin Hood-, tiene la clave para defender su buen nombre y el de la Corona.
La obra se desarrolla a lo largo de treinta años por distintos países de la Europa de la Contrarreforma, y en ella decenas de personajes conforman un prodigioso fresco de la época. Así pues, Q es una novela histórica, pero también, y ante todo, es una novela de aventuras y espionaje donde el verdadero protagonista es la multitud: herejes, espías, putas, cortesanos, mercenarios, profetas improvisados, siervos…

Y podrían ser muchísimos más. Por suerte la literatura histórica goza cada vez más de la aceptación del público. Cuando una novela histórica, se basa en un hecho probado y además el autor o autora, sabe darle ese punto de aventura. Es una lectura insuperable. Y no nos metemos con las sagas literarias. Que ese ya es otro tema. Porque las hay que son imposibles de dejar. Pero ya será para otros artículos.

1 Comments

1 Comentario

  1. Waldo Elorza

    Muchas gracias por la lista, la guardaré como referencia.

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