Pues resulta que Carmen Mola, no era una profesora universitaria, que quería guardar su anonimato a todo costa. Tampoco era el pseudónimo de un famoso escritor. Y mucho menos, la teoría más loca que he leído sobre ello. No, no era Belén Esteban. Juro por su gazpacho que lo he llegado a leer. 

Me imagino la cara del público, del premio planeta. Cuando se anunció el ganador. Primero porque la calidad de los libros de Carmen Mola, sinceramente. No dan para un premio. Ni siquiera el planeta, que hace muchos años que no premia la calidad literaria, sino sus intereses editoriales. Y sobre todo cuando al escenario salió un tío. Que entraba dentro de lo probable, pero detrás salió otro y otro. Esto era un no acabar de salir maromos. 

Me imagino la cara de asombro del público. Y luego las risas y los cabreos. Porque anda que no ha dado el tema para conversaciones, criticas y debates. Y como me gusta dar mi opinión, la voy a dar. Faltaría más. 

Él uso del pseudónimo es tan antiguo como la literatura misma. Al principio era por el desgraciado tema de que ninguna editorial publicaría un libro escrito por una mujer. Me refiero por supuesto a épocas ya pasadas hace bastante tiempo. Tampoco hablaremos de los maridos, famosos y brillantes escritores. Que toda su obra, fue escrita por sus esposas. Y cuando uno ya pensaba que esos tiempos ya eran historia triste e injusta de la literatura. Resulta que vuelve el debate. 

La mayoría de las críticas han sido negativas. Lo más fino que les han dicho a los autores, es machistas. De hay para arriba. Ahora todo el mundo dice que sabía que detrás del nombre, estaba un tío. ¿Por qué?. Por la violencia de las novelas. Violencia que se desarrolla principalmente sobre mujeres. O sea que estos tres señores, en el fondo son unos psicópatas que vierten en sus libros sus fantasías de violencia sobre las mujeres. A las escritoras les acaban de quitar de golpe, el uso de la violencia explicita en sus novelas, si así lo quieren. 

Porque claro, está muy asumido que los tíos, te meten 20 puñaladas, y las mujeres envenenan. Que siempre es menos violento. Con esa lógica, una mujer no puede escribir sobre violencia explícita. O sea que les quitamos el derecho a las escritoras de escribir sobre lo que les dé la real gana. O a los escritores o escritoras la de utilizar el pseudónimo que les apetezca. 

Otra crítica ha sido, que a los lectores, preferentemente hombres, les da morbo, leer violencia, escrita por una mujer. No sé con qué tipo de hombres conviven esas mujeres. Pero ya os digo que a mí. La violencia me gusta, siempre que sea necesaria para la historia que leo. Pero morbo, jamás me lo ha producido. De hecho de los libros de Carmen Mola, siempre he criticado, que se pasan con el gore. En muchos casos cargan demasiado las tintas. 

A la protagonistas la cargan los escritores, de traumas. Machistas. Anda que no estoy harto de leer, libros con protagonistas masculinos. Llenos de traumas de todo tipo y nadie protesta por ello. Bueno yo sí. Ya me aburre tanto trauma. Que en muchos casos no aporta nada a la trama y sirve para llenar páginas y capítulos. Y anda que no hay escritoras que su protagonista es un tio. ¿ Alguien se acuerda de poirot?. Creo recordar que era una mujer quien escribia sobre el. 

Una librería especializada, en literatura escrita por mujeres, anuncia que retira y no venderá más, libros de Carmen Mola. Hay ningún problema. Hay y debe de haber. Librerías especializadas en géneros. Pero claros géneros literarios. Pero bueno uno o una monta un negocio y le da el enfoque que cree oportuno. Aun que no me negaréis que es en principio discriminatorio. 

Y claro el meollo de la cuestión. ¿Quiénes son estos tres maromos y que han escrito?. A si de principio, sonarme, me sonaba uno de ellos. Antonio mercero. De los otros dos ni idea. Y me puse a investigar. 

Antonio Mercero. Es periodista, guionista y escritor ha publicado con su nombre 4 novelas de género negro. 

 

 

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Las hermanas Müller cuentan cada jueves su vida a millones de seguidores en el canal de YouTube Pleamar, pero en el vídeo de esta semana aparecen amordazadas y maniatadas, en un lugar oscuro, y llorando desesperadamente.

Las visualizaciones crecen por horas sin que nadie sepa si va en serio o es una broma macabra. Los padres denuncian la desaparición y el caso es asignado a una extraña pareja de investigadores: Darío Mur, divorciado y enamorado de la literatura clásica, y Nieves González, adicta a las citas online y víctima de acoso en la comisaría.

Cuando la muerte de Martina Müller es retransmitida en directo, Darío se enfrentará al mundo de los influencers, al que su propia hija es adicta y que la ha convertido en una chica violenta y conflictiva.

 

 

 

 

El final del hombre de [Antonio Mercero]

 

La mañana en que el policía Carlos Luna se dispone a dejar para siempre su antigua identidad para presentarse como Sofía Luna, con su flamante nuevo DNI y una peluca rubia, o quizá morena, un asesinato terrible sacude la Brigada de Homicidios: Jon, el hijo de un famoso escritor de novelas históricas, ha sido asesinado. Todas las personas relacionadas con la víctima ocultan algo.

Mientras avanza en la investigación, acompañada por su colega, y antigua amante, Laura, Sofía deberá lidiar con una sociedad que se resiste a los nuevos tiempos, y luchar por conservar su trabajo y el amor de su hijo adolescente.

 

 

 

 

El caso de las japonesas muertas de [Antonio Mercero]

 

Recién reincorporada a la Brigada tras la cirugía de reasignación de sexo, Sofía Luna se ve obligada a investigar un misterioso caso. ¿Quién es este asesino que escoge a sus víctimas, todas japonesas, en el centro turístico de Madrid? Todo parece apuntar hacia el peculiar mundo de los viajes turísticos organizados y el más peculiar aún de personas asexuales, un grupo que rechaza la hipersexualidad de la vida moderna y tiene como animal favorito la estrella de mar.

Luna y su equipo, al que se suma una traductora de japonés que busca algo más que colaborar, tendrán que trabajar bajo una fuerte presión mediática, sobre todo cuando desaparece la hija del embajador de Japón. A este caso, que parece irresoluble, se suma otro que golpea a la inspectora en lo más íntimo: su padre, con el que no se habla desde hace años, ha matado a un hombre, supuestamente en legítima defensa. Y la investigación empieza a revelar detalles insospechados.

 

 

Hay personas que viven entre algodones y no conocen hasta muy tarde el lado amargo de la vida. Ese no es mi caso, pero no voy a quejarme, porque yo creo que todo lo que nos pasa, hasta lo más terrible, se las apaña para cobrar algo de sentido.

En este libro hay cuatro muertes.

La primera me apartó del amor de mi vida. La segunda me enseñó la cara oculta de mi madre. La tercera me hizo ver lo injusto que es el mundo. Pero la decisiva fue la cuarta.

Agustin martinez 

Otro autor que viene del mundo de la publicidad y de escribir guiones de series de TV. Tiene publicadas dos novelas. 

 

Monteperdido de [Agustín Martínez]

 

Monteperdido. Ana y Lucía, dos amigas de once años, vecinas de un pueblo de los Pirineos, salen del colegio y se dirigen a sus casas. Nunca llegan a su destino. Nadie vuelve a verlas.

Cinco años después. Entre los restos de un coche accidentado en un desfiladero cercano, aparecen el cadáver de un hombre y una adolescente malherida y desorientada. Resulta ser Ana, una de las niñas desaparecidas tiempo atrás. Mientras todo el pueblo intenta asimilar el giro de los acontecimientos, el caso se reabre. ¿Quién es el hombre muerto? ¿Quién estuvo tras el secuestro de las niñas? ¿Seguirá Lucía con vida?

Las respuestas a estas preguntas esconden actos terribles que muchos habitantes de Monteperdido lucharán hasta el final por mantener en secreto.

 

La mala hierba de [Agustín Martínez]

 

Tras perder su empleo, Jacobo se ve obligado empezar una nueva vida junto a Irene, su esposa, y Míriam, la hija adolescente de ambos, en las afueras de Portocarrero, un pueblo en pleno desierto de Almería donde no crece nada salvo la mala hierba. Jamás pensó que el tiempo que pasan allí podía terminar de forma tan dramática: unos desconocidos irrumpen en su viejo cortijo. Irene es asesinada. Jacobo, herido, cae en coma.

Sin embargo, el infierno no ha hecho más que empezar. Meses después, cuando Jacobo despierta, la Guardia Civil le pone al tanto de los avances en la investigación. Tienen a un culpable. Al responsable que ordenó su asesinato. Y no es otro que su propia hija de catorce años: Míriam.

Con la ayuda de Nora, la singular abogada de Míriam, que cree firmemente en la inocencia de su cliente, Jacobo intentará descubrir qué sucedió realmente esa noche. Pero a medida que avanza la investigación, saldrán a la luz nuevos interrogantes que afectan a la cerrada comunidad de Portocarrero, donde nadie parece inocente.

 

 Jorge Díaz Cortés

También es un autor, que se ha dedicado a escribir guiones, para series de televisión. Su producción literaria, a diferencia de sus colegas. Se ha centrado más en la novela histórica. 

 

 

1923. La situación social parece a punto de estallar en España: huelgas y asesinatos ahogan el país mientras el temido movimiento anarquista cobra fuerza entre las clases empobrecidas. Los generales, con Primo de Rivera a la cabeza, toman el poder para salvar el trono de Alfonso XIII e inician una feroz represión militar contra los anarquistas. Ya no queda un lugar seguro en el país para sus militantes, perseguidos y sin recursos para continuar la lucha.

Buenaventura Durruti y Francisco Ascaso, dos de sus más destacados dirigentes, esperan exiliados en París la oportunidad de ajustar cuentas con el régimen cuando deciden emprender su aventura americana. Cruzarán el Atlántico en busca del sueño revolucionario, pero el inspector de policía Ernesto Valenzuela no conocerá fronteras a la hora de acabar con los dos últimos héroes del anarquismo español.

 

 Los números del elefante de [Jorge Díaz]

 

Bernardo Candeleira vivió los años más duros de la posguerra en un pequeño pueblo de Galicia donde, siendo un niño, fantaseaba con las historias de quienes habían decidido emigrar a Sudamérica.

En 1954, durante el servicio militar, llega al puerto de Río de Janeiro. Allí, un oscuro incidente le obliga a desertar y a malvivir hasta que se encuentra con un amigo de la infancia emigrado que ha hecho fortuna con negocios un tanto turbulentos.

Mientras España está sumida en la oscuridad de una dictadura, Brasil vive un milagro económico en el que el glamour y la riqueza contrastan con los negocios más sórdidos de las mafias. Bernardo, con la ayuda de Albino y una nueva identidad, inicia una vida que jamás habría imaginado. Pero incluso los sueños más ansiados pueden convertirse en una pesadilla…

 

 

Esta es la obra de los tres maromos que estan detras de carmen mola. Una cosa que si me llamo la atencion, es que no habia leido nada, sobre la produccion literaria de ellos. Parece que solo habian escrito los libros de la susodicha. 

Para terminar. Me da igual, si es escritor o escritora . La calidad no tiene sexo. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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