Navidades Con Muy Malas Compañías Literarias.

Maravillosa navidad. Toda la familia junta y revuelta. Y tú mirándolos a todos desde detrás de la fuente de langostinos y pensando. Me sobran la mitad. Que a gusto estaría ahora en otro sitio y en otra compañía. Hay si me dejaran elegir.

Pues ten cuidado con lo que piensas, porque si, te parece mala compañía la que te rodea. Te voy a dar algunas ideas de gente, con la que estarías mucho peor.

Vamos a hacer un ejercicio de imaginación literaria y vamos a cambiar esa mesa familiar, por una mesa con lo mejor de lo peor literariamente hablando.

Presidiendo la mesa, podíamos poner al bueno del doctor Hanibal Lecter. Conversación amena e inteligente. No va a faltar. El problema es como os vea el de interesantes.

Sin una razón de peso, el agente especial Jack Crawford no habría turbado la apacible existencia y el anonimato de Will Graham, el hombre que había conseguido desenmascarar al psicópata doctor Lecter, más conocido en los medios de comunicación como Hannibal el Caníbal.
En efecto, las circunstancias que rodean los asesinatos de dos familias en Birmingham y en Atlanta convierten al investigador Graham en un hombre imprescindible para el equipo de detectives que investigan el perfil psicológico del monstruo, el Dragón Rojo, y las horribles mutilaciones que inflige a sus víctimas.

A Clarice Starling, joven y ambiciosa estudiante de la academia del FBI, le encomiendan que entreviste a Hannibal Lecter, brillante psiquiatra y despiadado asesino, para conseguir su colaboración en la resolución de un caso de asesinatos en serie. El asombroso conocimiento de Lecter del comportamiento humano y su poderosa personalidad cautivarán de inmediato a Clarice, quien, incapaz de dominarse, establecerá con él una ambigua, inquietante y peligrosa relación.
Siete años han pasado desde que Clarice Starling, agente especial del FBI, se entrevistara con el doctor Hannibal Lecter en un hospital de máxima seguridad. Y siete años desde que Hannibal el Canníbal burlara la vigilancia y desapareciera dejando una sangrienta estela de víctimas.
Sin embargo, cuando Clarice cae en desgracia en el FBI, el doctor Lecter sale a la luz para ponerse en contacto con ella. Así se reanuda la persecución de la codiciada presa, y Clarice, que no ha olvidado su encuentro con la brillante y perversa mente del doctor, es encargada del caso.
Hannibal Lecter, huérfano y testigo de barbaridades indescriptibles, sobrevive al vendaval de la Segunda Guerra Mundial en Europa del Este. Al terminar el conflicto su tío le localiza en un orfanato soviético y lo lleva a París para vivir con él y su bella esposa, lady Murasaki. Ella le cuida y, con su apoyo, Hannibal se convertirá en el alumno más joven y más dotado de la facultad de medicina de París. Sin embargo, él nunca podrá olvidar lo que ha vivido. Sus demonios lo atormentan constantemente y exigen venganza. Y el joven estudiante comienza a desarrollar sorprendentes y exquisitos talentos para cumplirla.

Este es el orden, en el que el autor escribió los libros. No viene mal leerlo siguiendo la cronología.

No dejéis al doctor lecter, encargarse de la cena de nochebuena. Y antes de sentaros a comer. Contar bien, que no falte ningún invitado. Si falta uno. Lo más probable es que esté en el plato, que tenéis delante en la mesa.

Misery Chastain ha muerto. Paul Sheldon la ha matado. Con alivio y hasta con alegría. Misery lo ha hecho rico. Porque Misery es la heroína que ha protagonizado sus exitosos libros.
Paul quiere volver a escribir. Algo diferente, algo auténtico. Pero entonces sufre un accidente y despierta inmóvil y atravesado por el dolor en una cama que no es la suya, tampoco la de un hospital.
Annie Wilkes lo ha recogido y lo ha traído a su remota casa de la montaña. La buena noticia es que Annie había sido enfermera y tiene medicamentos analgésicos. La mala es que ha sido durante mucho tiempo la fan número uno de Paul. Y cuando descubre lo que le ha hecho a Misery Chastain, no le gusta. No le gusta en absoluto.
Antes, Paul Sheldon escribía para ganarse la vida.
Ahora, Paul Sheldon escribe para sobrevivir.

Siempre es bueno contar en la mesa, con un médico o una enfermera. Acordaros del atragantamiento con un pedazo de hueso. Un buen profesional lo arreglará, sin más problemas. Pero mucho cuidado con que Misery Chastain, le caigáis en gracia y se obsesione con vosotros. Vuestros tobillos lo pagarán muy caro.

Martin Plunkett es la oscura combinación de un intelecto privilegiado y un alma despiadada. Su infancia se vio sacudida por terribles sueños y fantasías. Pronto descubre el alivio que le supone la visión, el sabor y el tacto de la sangre fresca. Así, sin motivo aparente, traza un sangriento reguero de sangre a lo largo de las carreteras de Estados Unidos, y es que Martin Plunkett mata solo por placer.

La navidad es tiempo de buenas obras, ¿y el resto del año que?. Y tranquilamente podemos ver a alguien haciendo dedo en la carretera. No lo recojáis, puede ser martin plunkett. No llegaréis a la cena familiar. Ni a ninguna más.

Zombi par Oates
Conozcan a Quentin P., un dolor de cabeza para su padre profesor y su amante madre. Un desafío para su diplomadísimo psiquiatra. Un dulce y tierno jovencito para su incondicional abuela. Y el más creíble y horripilante psicópata sexual jamás creado en la ficción.
A sus treinta y un años, y en libertad vigilada por agresión racial a un menor, Quentin P. tiene dos obsesiones: la primera, evitar que alguien se meta en su alma (razón por la cual jamás mira a nadie a los ojos). La segunda, crear su propio zombi, para que le obedezca y ame de forma incondicional. Para ello, y armado de un picahielos, sabe exactamente cómo proceder. Aunque a veces sus pacientes no superen la «operación».

A este es que ni abrirle la puerta. Pura maldad, muy bien camuflada.

Ahora Patrick Kenzie trabaja solo. Gennaro le mandó a la mierda tras los acontecimientos de Desapareció una noche y se largó a una gran empresa de seguridad. Agobiado por los remordimientos, Kenzie tratará de hacer las paces consigo mismo: investigará el extraño suicidio de una antigua clienta, Karen, angelical y otrora llena de vitalidad. La pobre chica se quitó la vida tras un sinfín de desgracias, tan graves y tan seguidas, que no pudieron ser casuales. Y pronto sospechará que una mente temible y malvada ha urdido un plan para amargarle la vida a una persona inocente y pura. Se intuye una guerra total entre el detective y el infernal acosador. 

Este invitado es encantador, de hecho no te matará. No ha matado nunca a nadie. Eso si, si la comida no es de su gusto. Se dedicará a joderte la vida, hasta que tu única opción sea el suicidio.

El poeta (Bestseller (roca)) de [Michael Connelly, Darío Giménez]
Jack McEvoy es un periodista especializado en crímenes. Su hermano, policía de homicidos, aparentemente se ha suicidado.
Cuando se decide a escribir sobre el asunto, descubre el rastro de El Poeta, un asesino en serie que ha dejado junto a sus ocho víctimas, todas ellas policías, falsas notas de suicidio con versos de Edgar Allan Poe.

Si todo trascurre en la celebración, con normalidad y al día siguiente, uno o una de los invitados, se ha suicidado. Probablemente en tu mesa se sentó a cenar el Poeta.

El comandante Camille Verhoeven vive la vida perfecta: está casado con la maravillosa Irène, con la que espera su primer hijo. Pero su felicidad se resquebraja tras un asesinato inusualmente salvaje. Desde que la noticia se hace pública, la prensa lo acecha y cada uno de sus movimientos se convierte en noticia de portada.
Verhoeven descubre que el asesino ha matado antes. Cada uno de sus crímenes parece rendir homenaje a una novela negra clásica, por lo que los periodistas se apresuran a darle un sobrenombre: «El Novelista». Quienes pueden ayudar a encontrarlo se suman a la lista de sospechosos: un librero y un profesor universitario expertos en novela negra. La investigación se convierte así en un duelo intelectual, y en una aterradora carrera contra el reloj.

También es bueno, tener claro los gustos literarios de la persona que invitéis a vuestra cena navideña. Tanto leer de crímenes y cosas así. Dan ideas muy raras.

John Fowles afirmaba que una de sus motivaciones para escribir era imaginar a sus personajes en situaciones límite para ver cómo respondían. En El coleccionista, considerado el primer thriller psicológico moderno, ubicó a los personajes principales en una de las situaciones más extremas imaginables para dos personas, y el resultado fue una novela magistral que ha sido leída por miles de lectores a lo largo de los años. Frederick es un solitario burócrata municipal que colecciona mariposas. Miranda es una radiante e inteligente estudiante de arte. Frederick la secuestra y la aloja con todas las comodidades en un sótano en su propiedad. Fowles recrea un intenso duelo psicológico, físico y cultural donde captor y prisionera intercambian papeles con sadismo

Cuando acabe la cena, tener cuidado de quien os ofrezca llevaros a casa. Preguntarle sus aficiones y si colecciona mariposas. Peligro. Hay un paso de observar mariposas a observar a una persona encerrada.

La Dalia Negra (Cuarteto de Los Ángeles 1) de [James Ellroy]
15 de enero de 1947. Los Ángeles, un solar desocupado. El cadáver de una mujer de veinticinco años, desnudo y seccionado en dos partes. El médico forense determina que ha sido torturada durante días mientras ella seguía consciente. Un periodista bautiza a la víctima como «la Dalia Negra».
Los policías Bucky Bleichert y Lee Blanchard, dos ex boxeadores conocidos como Hielo y Fuego, son puestos al frente del caso. Al sumergirse en los bajos fondos de Los Ángeles para averiguar quién era la Dalia se verán atrapados en un circo mediático y en una investigación policial plagada de pistas falsas, intereses políticos y dificultades; un caso irresoluble que acabará por obsesionarles.

En este caso protegerse de los compañeros de mesa, es imposible. Nunca se supo quien fue el asesino de la dalia negra. El crimen más famoso de los ángeles.

Tras sufrir un accidente en su propia casa, Emily Arundell redacta un nuevo testamento desheredando a sus sobrinos y escribe una carta a Hércules Poirot. El detective la recibirá dos meses después de la muerte, aparentemente natural, de la anciana e inmediatamente empieza a investigar. Poco a poco se irán revelando las intrigas que rodean el misterioso caso.

Si siguiera viva, sería muy mala idea invitar a Agatha Christie. De sus más de 70 novelas publicadas. La mayoría de sus más de 300 asesinados, fueron por veneno.

Jean Valjean es un ex-presidiario. Cuando llega al pueblo de D., rumbo a su pueblo natal y presenta su pasaporte -en el que figura como ex-reo y ”hombre peligroso”- en el ayuntamiento, nadie se digna a acogerle y a darle de comer, salvo don Bienvenido, el párroco. Traicionando a su protector, Valjean le roba la cubertería de plata, pero le detienen en los alrededores, llevándole frente al párroco. Don Bienvenido decide no denunciarle, pero le arranca una promesa: usar lo que ha tomado para hacerse un hombre de bien.

Hay unas normas para la cena de este año. No invitéis al comisario javert. Si os las saltáis, os perseguirá hasta que os encuentre, por no cumplir la ley.

O sea que no os quejéis de la compañía en la cena navideña. Puede ser peor, mucho peor. Eso si mucho más excitante.

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