He visto el horror

A sí empieza uno de los mejores discursos vistos en una película . De echo junto con el discurso final de blade runner ,Para el que esto escribe , los dos mejores de la historia del cine.

Este discurso lo pronuncia el coronel KURTZ , casi al final de esa obra de arte que es APOCALYPSE NOW . pero no vamos a hablar de cine . Si no de la novela y el autor que inspiro a coppola .

El corazón de las tinieblas cuenta el viaje que Marlow hace a través del río Congo en busca de Kurtz, el jefe de una explotación de marfil que al parecer ha cruzado la línea de sombre que separa el bien del mal y se ha entregado con placer a las más terribles atrocidades.

Es una de las mejores novelas que se han escrito jamas . Conrad era capitán de barco y en 1890 remonto el rió congo , en aquellos tiempos el congo pertenecía a Bélgica y por ende a su rey lepoldo II de belgica. Uno de los mayores genocidas que la historia ha conocido . Conforme mas avanzaba por el rió, mayor era el horror que veía . Quedo tan sumamente traumatizado . Que al volver escribió esta durisima critica contra el colonialismo en áfrica .

En el libro , nunca se citan ni personas ni lugares conocidos . Es una alegoría . Llena de simbolismos , que no son difíciles de identificar.

Lo que Conrad refleja es un verdadero descenso a lo más profundo de la psique humana. Una mirada hacia el salvajismo ancestral en el que parece caer el hombre al alejarse de las reglas y el orden de la civilización, cuando esta no es más que un punto lejano en el horizonte. Ese es el mensaje de Conrad: nuestra tremenda fragilidad moral.

Siempre estuvo en el panteón de las grandes obras literarias , pero cuando coppola rodó su película , mucha gente volvió a acercarse a esta novela . Que por desgracia sigue tan vigente ahora , como hace mas de un siglo.

Józep Teodor Konrad Korzeniowski , era polaco de nacimiento y aprendió el ingles , leyendo los libros de Shakespeare , los ingleses dicen que es el escritor que mejor ha escrito en ingles , no siéndolo de nacimiento.

Huérfano desde los 12 años, Conrad abandonó los estudios para marcharse a Marsella, donde se enroló como marinero. Sólo se sabe que viajó por el Caribe, trabajó como traficante de armas y estuvo a punto de suicidarse por amor. Poco más.

Con el fin de escapar del servicio militar obligatorio, emigró a Inglaterra, donde continuó su labor como marinero en los años del apogeo del Imperio colonial inglés. Como tal acabo nacionalizándose, lo que le permitió alcanzar el rango de capitán de la marina mercante británica. Todas esas horas a bordo de barcos, las relaciones que sostuvo y las cosas que vio forman el pensamiento de Joseph Conrad, el cual se traslada a sus obras: Lord Jim, Nostromo, Con la soga al cuello

A su afición al juego, que le causó graves problemas económicos, hubo que sumar sus continuas caídas en la depresión, y al final de su vida, su mala salud. Moriría de un ataque al corazón el 3 de agosto de 1924 en Bishopbourne, Inglaterra, poco después de rechazar el título nobiliario que la corona le ofreció.

Hoy, el cuerpo de Conrad reposa en el cementerio de Canterbury, donde su lápida reza:

“El sueño tras el esfuerzo, tras la tempestad el puerto, el reposo tras la guerra y la muerte tras la vida, harto complacen”

Grandiosa novela y grandioso novelista.

Como hemos empezado , con el discurso del capitán Kurtz . aquí lo pongo integro.

He visto el horror… horrores que tú no has visto. Pero no tienes el derecho a llamarme asesino. Tienes derecho a matarme. Tienes derecho a hacerlo… pero no tienes derecho a juzgarme. Es imposible describir el horror en palabras a aquellos que no saben lo que verdaderamente significa. Horror, horror. El horror tiene una cara… y tú debes hacer del horror tu amigo. Horror y terror mortal son tus amigos. Si ellos no lo son, entonces son tus enemigos, a los que debes temer. Son en verdad tus enemigos. Recuerdo cuando estaba con las fuerzas especiales. Parece que han pasado siglos. Nos internamos en un campamento a inocular niños. Dejamos el campamento después de haber inoculado a los niños de polio y un hombre viejo vino corriendo hacia nosotros. Estaba llorando, no podía ver. Volvimos allí y ellos habían llegado y… habían amputado cada brazo inoculado. Estaban en un montón. Un montón de pequeños brazos. Y recuerdo… yo… yo lloré. Lloré como una abuela. Quería arrancarme los dientes. No supe qué quería hacer. Y quiero recordarlo; nunca quiero olvidarlo. Nunca quiero olvidar. Y entonces me di cuenta… como si me hubiesen disparado… como si me hubiesen disparado con un diamante… una bala de diamante justo en mi frente. Y pensé: Dios mío… el genio de esto. El genio. El deseo de hacer esto. Perfecto, genuino, completo, cristalino, puro. Y entonces me di cuenta de que eran más fuertes que nosotros, porque ellos podían soportar eso… ellos no eran unos monstruos. Eran hombres… oficiales entrenados. Estos hombres que luchaban con sus corazones, que tenían familias, que tenían hijos, que estaban llenos de amor… pero tenían la fortaleza… la fortaleza… para hacer eso. Si yo hubiese tenido diez divisiones de estos hombres, entonces nuestros problemas hubiesen terminado rápidamente. Tienes que tener hombres que tengan moral… y al mismo tiempo que sean capaces de utilizar sus instintos para matar sin sentimentalismos… sin pasión… sin juzgar… sin juzgar. Porque es el juzgar lo que nos derrota.

Una anécdota. Cuando marlon Brando, llego al rodaje, ni se sabia el papel , ni había leído el libro . Ni ningún interés en ello. Simplemente lo improviso .

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